Empieza con el trabajo que tienes delante
Ficha la entrada en el trabajo que vas a comenzar y conserva juntos el tiempo transcurrido, el puesto elegido y las decisiones del día. Tanto si abres una cafetería como si llegas a una obra o empiezas trabajo para un cliente, el turno parte de un registro definido.
El día tiene un punto de partida incluso cuando todo alrededor cambia rápido.
