Da a cada revisión un principio y un final
Selecciona el periodo que quieres revisar y reúne allí los turnos que caen dentro de sus fechas. Cada trabajo puede usar un ritmo semanal, quincenal, semimensual o mensual, anclado a la fecha de inicio que hayas establecido.
El alcance queda claro antes de empezar a discutir el total.